Cura atribuye a imprudencia chofer muerte joven en Neiba.


Faustino Reyes Díaz.

Neiba
. El Sacerdote de la Iglesia San Bartolomé, Angel Cuevas, calificó como abuso indignante la muerte de la joven Magdalena Jiménez Ortiz (Ñiñin), a consecuencia de un accidente provocado por un autobús de la Asociación de Choferes y Dueños de Minibuses de la Provincia Bahoruco (ASOCHODUMIBA).


El cadáver fue sepultado este martes en el cementerio central de esta ciudad de Neiba, en medio de llantos y lamentos entre quienes conocieron en vida a la hoy difunta.

Al pronunciar las palabras de “despedida del alma de la joven madre de tres menores”, en la Iglesia San Bartolomé, el religioso dijo que la población está indignada por la manera que se produjo la muerte.

En medio de escenas de dolor e impotencia, Cuevas, dijo que muchos conductores por ganarse unos chelitos irrespetan la vida de los transeúntes y los pasajeros, momento de asegurar que las organizaciones del transporte están llenas de “asesinos”.

El Sacerdote Angel Cuevas, dijo que todo indica que la imprudencia provocó que la guagua del transporte de pasajeros impactara la motocicleta donde se trasladaba la hoy occisa.

La motocicleta era conducida por el joven Carlos Manuel Matos, quien es mantenido interno en un centro de salud recuperándose de los golpes ocasionados por el autobús de ASOCHODUMIBA.

Ayer dejaron en libertad al conductor del aparato, identificado por Yessi Jiménez, luego de conocerle una medida coerción de tres meses para que se presente periódicamente ante la autoridad judicial.

De igual forma, el Juez del Juzgado de Paz de Neyba, Eudocio Ferreras, en su decisión prohíbe la salida del país y obliga al chofer a pagar una garantía económica de un millón de pesos.

La actitud de algunos dirigentes de ASOCHODUMIBA, los cuales minimizaron los hechos al momento del accidente, hasta tal punto que ordenaron al chofer del autobús a continuar trabajando, ha irritado la población de Neyba.