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Jueves.16 de abril 2026
La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) hizo pública este jueves una carta, fechada el miércoles, dirigida al papa León XIV, en la que expresa un respaldo firme a su postura a favor de la paz mundial, en medio de crecientes tensiones internacionales y críticas dirigidas a su mensaje.
La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) hizo pública este jueves una carta, fechada el miércoles, dirigida al papa León XIV, en la que expresa un respaldo firme a su postura a favor de la paz mundial, en medio de crecientes tensiones internacionales y críticas dirigidas a su mensaje.
El Papa León XIV ha elevado el tono de sus declaraciones frente a la guerra, llegando a denunciar que “el mundo está siendo destruido por unos pocos tiranos”, expresión que ha sido interpretada como una crítica directa a líderes involucrados en los conflictos.
En el documento, los obispos dominicanos destacan que, en un contexto global marcado por la incertidumbre y los conflictos, la voz del pontífice se levanta como un llamado urgente a detener la violencia y apostar por el diálogo. Subrayan que su mensaje no solo interpela a los líderes políticos, sino también a la conciencia de los pueblos.
SIN MENCIONES DIRECTAS, PERO CON POSICIÓN CLARA
Aunque la misiva no hace referencia explícita al presidente estadounidense Donald Trump, el contenido deja entrever una respuesta a los cuestionamientos que este ha formulado contra el papa, a quien ha acusado de asumir posturas cercanas a sectores ideológicos radicales.
Frente a ese escenario, la CED reafirma su comunión con el sucesor de Pedro y advierte sobre los intentos de distorsionar su mensaje o restarle legitimidad. En ese sentido, los obispos recalcan que el llamado a la paz no puede ser reducido a intereses políticos ni ideológicos.
UN LLAMADO QUE TRASCIENDE FRONTERAS
La carta también resalta que el clamor del papa por “deponer las armas” se convierte en una guía moral en tiempos de confrontación, especialmente ante los conflictos que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán. Los prelados dominicanos aseguran que se unen en oración para que el pontífice continúe ejerciendo su misión con valentía.
LA MISIÓN DE GUIAR EN TIEMPOS TURBULENTOS
Al cerrar la carta, el Episcopado dominicano recurre al Evangelio para recordar que la tarea de “apacentar las ovejas” implica desafíos constantes, sobre todo en momentos de crisis global. Sin embargo, enfatizan que ese compromiso forma parte esencial del ministerio petrino, llamado a mantenerse firme sin importar las presiones.
Con esta postura, la Iglesia dominicana se suma a las voces que, desde distintos puntos del mundo, respaldan el mensaje del papa y reclaman una salida pacífica a los conflictos que hoy sacuden el escenario internacional.
En el documento, los obispos dominicanos destacan que, en un contexto global marcado por la incertidumbre y los conflictos, la voz del pontífice se levanta como un llamado urgente a detener la violencia y apostar por el diálogo. Subrayan que su mensaje no solo interpela a los líderes políticos, sino también a la conciencia de los pueblos.
SIN MENCIONES DIRECTAS, PERO CON POSICIÓN CLARA
Aunque la misiva no hace referencia explícita al presidente estadounidense Donald Trump, el contenido deja entrever una respuesta a los cuestionamientos que este ha formulado contra el papa, a quien ha acusado de asumir posturas cercanas a sectores ideológicos radicales.
Frente a ese escenario, la CED reafirma su comunión con el sucesor de Pedro y advierte sobre los intentos de distorsionar su mensaje o restarle legitimidad. En ese sentido, los obispos recalcan que el llamado a la paz no puede ser reducido a intereses políticos ni ideológicos.
UN LLAMADO QUE TRASCIENDE FRONTERAS
La carta también resalta que el clamor del papa por “deponer las armas” se convierte en una guía moral en tiempos de confrontación, especialmente ante los conflictos que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán. Los prelados dominicanos aseguran que se unen en oración para que el pontífice continúe ejerciendo su misión con valentía.
LA MISIÓN DE GUIAR EN TIEMPOS TURBULENTOS
Al cerrar la carta, el Episcopado dominicano recurre al Evangelio para recordar que la tarea de “apacentar las ovejas” implica desafíos constantes, sobre todo en momentos de crisis global. Sin embargo, enfatizan que ese compromiso forma parte esencial del ministerio petrino, llamado a mantenerse firme sin importar las presiones.
Con esta postura, la Iglesia dominicana se suma a las voces que, desde distintos puntos del mundo, respaldan el mensaje del papa y reclaman una salida pacífica a los conflictos que hoy sacuden el escenario internacional.
