Rubén Moreta, escribe: "La Restauración de la Repúbica".


Por Rubén Moreta

La Guerra de Restauración es la más auténtica expresión de rebeldía del pueblo dominicano. Esta gesta se inició el 16 de agosto del 1863. Su objetivo fue poner fin a la indeseada anexión España, que redujo la novel república a una provincia ultramarina.

La anexión fue ejecutada por el Presidente Pedro Santana en el 186l. Esta sobresale como gesta emancipadora por lograr consolidar el proyecto nacional, que había ideado Juan Pablo Duarte.

La Guerra de Restauración abarcó toda la media isla, evidenciando el coraje y firmeza de acero de un pueblo decidido a ser libre o morir. Fue una epopeya muy sangrienta, caracterizándose por una masiva y entusiasta participación popular, muy especialmente de los campesinos, que ya tenían una verdadera conciencia e identidad nacional, quienes tras probar el néctar de la libertad, la soberanía y la autodeterminación de su patria, revirtieron –con machetes, palos y piedras- el infortunado sesgo traidor del Presidente Santana.

Tan pronto Santana hizo el anuncio de la anexión, encendidas protestas se hicieron en varios lugares del país. En San Francisco de Macorís, patriotas al mando de Olegario Tenares se amotinaron en la plaza pública bajo las consignas de “abajo España”, “Viva la República Dominicana”.

En Baní, la joven Canela Mota se lanzó a las calles clamando impedir la anexión. En Puerto Plata, Ildelfonso Mella, hermano del padre de la Patria Ramón Matías Mella pasó a caballo frente a las tropas anexionistas y les gritó: “Viva la bandera dominicana, pésele a quien le pese”. En Moca, José Contreras y sus seguidores se levantaron en armas en repudio a la anexión, quienes después de apresados fueron fusilados por el propio Pedro Santana.

El Padre Fernando Arturo de Meriño alzó su voz contra la anexión, y un sanjuanero ilustre, el hijo predilecto de Pedro Corto, el General Timoteo Ogando, junto a su gloriosa familia, tomó su machete para luchar en la Guerra de Restauración.

El prócer rebelde Francisco del Rosario Sánchez, se levantó en contra de la infortunada anexión, y abonó con su sangre las tierras de San Juan de la Maguana. En el manifiesto que redacta Sánchez en Saint Thomas, antes de partir a defender la patria mancillada, escribió: “Santana es el plagiario de todos los tiranos, el escándalo de la civilización, que quería eternizar su nombre con el crimen de la muerte de la patria”.

Al conmemorarse éste 16 de agosto el 154 aniversario de la Restauración de la República, honor eterno y veneración para Gregorio Luperón, Gaspar Polanco, José Contreras, Francisco Sánchez del Rosario, Santiago Rodríguez, Timoteo Ogando y los demás próceres de esta gloriosa contienda por la recuperación de la libertad y soberanía del pueblo dominicano.

El autor es Profesor UASD.