En 9 Líneas: Muerte de Mandela no es su muerte.

Por Luis Herasme.

Murió Nelson Mandela a los 95 años de edad. Una infección pulmonar lo mantuvo en cama desde el mes de junio de este año. Se le recordará como el principal líder de los negros de Sudafrica.

En 1990 fue liberado, tras 27 años de prisión. En 1994, fue electo presidente de la República Sudafricana. Gobernó hasta 1999, con el legado de contribuir a crear una nueva conciencia nacional, libre de los remanentes del Apartheid, instaurado por los blancos hasta su llegada al poder.

Mandela fue firmeza, resistencia, reconciliación, perdón, tolerancia, dignidad, honestidad, y trabajo incansable a favor del desarrollo de su país, sin distinción de color de piel.

Su muerte no es su muerte, porque sus ideas y sus obras trascienden la carne, para convertirse en inmortales y transitar cada segundo sobre las calles, las casas, las instituciones, las plazas y los campos, no solamente de Sudáfrica, sino de todo el planeta.